Dicen que el vampiro no se refleja en el espejo.
¿Quién se refleja en nuestro espejo?
El mirarse al espejo y no ver nada es un buen ejemplo de la gente sin alma, sin espíritu.
Hagamos un repaso al Espíritu en el artículo previo al presente.
A algunos parece normal dejar que su inercia de vida continúe, cada cual según vivió:
El hijo de ...el republicano exiliado que en el país de recogida le introducen en ritos ceremonias “elegantes” destinándolo a traicionar a su patria de procedencia.
Para él, venganza generacional mediante la infiltración. Su vida radica y tiene el aliciente de finalizar o continuar con “la misión”. Ese sentimiento de jugar a 007 y trabajar para su destino sin mirar a su alrededor, utilizando para “la misión” potenciales amistades ,vecinos ,círculos ...
Su vida radica en el cumplimiento, en estas circunstancias hoy en día piensa culminar y disfrutar de su final continuando.

Mirándose al espejo puede verse de dos formas . Canas con prestigio de su “buen hacer”. Pero si profundiza en lo que ha realizado a los cadáveres en la cuneta de su camino parece la famosa pintura de el grito, si algo ve y algo de gracia en el queda . Gracia en desesperación por ser herramienta de muerte, destrucción de ajenos y propios en el futuro.
La niña de los ojos de sus procedes.
Quien había que casar lo mejor posible, quien capricho pretendido capricho obtenido.
Hoy sin mecenazgos tiene como preocupación, la económica para poder seguir o fingir seguir su modo consumista de vida, de bienes y servidores.
Tampoco mira en la cuneta los daños indolentemente ejercidos a su alrededor, para su “felicidad".
Mira al espejo y tansolo le preocupa la arruga a ocultar y su coste. Tansolo ve un reflejo del cual se despojaría,... pero la vida es injusta para ella. ¿Le queda Gracia?.
Un reflejo sin gracia.
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Quien de la estirpe de supervivientes.
Tranquilo mientras no le cambien a los proporcionadores de favores . Mientras sepa a quien adular o con quien ir cuando el otro le precise, nada cambia .
Pero las cosas están cambiando y ya no hay seguridad en la rutina de la vida. Ni la información es privilegiada, en salud, economía o poder. Imagen que proyecta... de inseguridad.

El malo, desconoce si admirar a los poderosos por su ejercer o temer y ocultarse debajo de la capa de éste, como fue generalmente enseñado familiarmente.
¿Y si realmente hay que pagar por los hechos realizados?. Este ni se mira al espejo. Conoce de antemano el resultado.
Consulta con sus secuaces de continuo, necesita seguir los pasos de el mas cruel o más autoritario.
El envidioso, compara siempre y se satisface cada vez que el otro conocido va peor, y ¿por qué no?, también el desconocido.
Sucumbe y se ciñe a la realidad tangible pero no razonada, esperando los acontecimientos ajenos.
Se refleja en el espejo pero no se ve, pues mira a todas partes menos a sí mismo.
El miedoso consulta constantemente y pide opiniones . Cuando se mira ve su imagen en un rincón abrazando las piernas mirándolas sin cesar.
Quien de “espíritu empresarial” solo mira el negocio y la estrategia . “No pierde el tiempo en ver su imagen salvo para repasar su vestimenta a la hora de salir.

Dicen que el espejo simula otra dimensión.
La verdad es que no nos vemos como somos.
¿El reflejo o nuestra apreciación?
¿Y si el espejo no nos traduce en belleza?. ¿Lo rompemos? ¿Hay “maquillaje” para mejorar la imagen?
¿El alma del espejo?
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Comentarios correctos . Echémonos medio siglo atrás. Gracias.