Salvo puede se piense quien tiene miedo a perder su trabajo esperando ser subvencionado.
Esta esperanza es según y así creemos, Landucci dice, un espejismo dado que “ellos” nunca proporcionaron ayuda real alguna.

Salvo quien teme por su empresa .
Quien espera lleguen de nuevo los grupos con los que tiene influencia y teme nunca más vuelvan.
Teme por el futuro de los suyos, por el legado y efectividad de éste a dejar.
El miedo a la guerra y sus consecuencias.

Teme a la delincuencia en crecimiento
Teme a los fenómenos ingenieralizados o no,
Miedo al encierro con gentes de toda condición, al insulto, la marginación, el linchamiento, falta de higiene, persecución , pérdida de libertad, a la tecnología guardiana.
A que la fe sea derrotada y el temor a la posible farsa habiendo empleado tanto tiempo en ella, si así fuese. Llenos hoy de aventajados que aprovechan nuestra ignorancia de lo legado y descubierto o mediante argumentos tan lógicos como la razón de que las religiones mayoritarias “deriven” de la de los más poderosos y así nos llevan a su entorno cultural para el manejo de nuestro criterio místico y ...muchas mas posibilidades confusas.
Miedo a lo posible exterior, miedo a los demonios
Miedo por la evolución del dinero .
Miedo a el hambre, la sed. Al comunismo.
Miedo a todo ello en general.
Miedo a la vejez en la actualidad.
Miedo de, y por los más jóvenes.
Miedo a la disputa familiar frente a las dificultades.
Miedo al “suicidio asistido” por las “ medidas” tomadas y obligadas a asumir.
Miedo a la castración de una u otra manera.
Miedo a contagiarse de locura asumida y promocionada en “estos tiempos”
Miedo al poder terrestre.
Miedo al ordenamiento jurídico.

Quien hoy en día esté libre de cualquiera de estos sentimientos…
Esta es la cruz del mundo salvo de la minoría que ejerce ambientando y normalizando este estado de terror.

Todos , creyentes o no, esperando ser salvos y que la pesadilla desaparezca.
Vamos filtrando el número de posibles salvos desde la creencia. Lógicamente desde fuera de la creencia esta esperanza es menor.
Quien fuertemente o en parte ha servido para la extensión del terror, lógicamente tienen escasas posibilidades. Es cuestión de cambiar “hoy” de actitud , enfrentarse y si es el caso sacrificarse.
Quien necesita del funcionamiento que nos ha llevado a la actualidad, lo sigue licitando y espera algo de éste . Siguiendo el funcionamiento terrorífico ,lo potencian, luego su tibieza le hace ser irremediablemente caído.

Así podemos analizar diferentes casos menos generales.
Echemos un vistazo al por qué la fe se centra en los más pobres y marginados.
Al citado en las Bienaventuranzas los miedos se convierten más en esperanzas.
El edificio derrumbado no le supone lo que al resto de temerosos salvo por el temor de Dios.

¿Cómo se cumplirían las bienaventuranzas sin cambiar nuestro entorno totalmente?.
Desde aquí pensamos que todo ha de cumplirse y ha de cumplirse para el salvo.
¿Quién nada tiene que perder?.
Quien se estremezca con los acontecimientos pero vea en ellos justicia y acto de compensación , de justicia añorada, solicitada durante tanto sufrimiento personal.
Nada exime a los culpables, a los diseñadores del terror. Recordemos de dónde proviene la ejecución y de donde el permiso

Por ello la oración ha de ser consecuente con los actos. El arrepentimiento y reparación, nunca mejor dicho, es vital


















